Aprendizaje Cooperativo: En que consiste y Ejemplos

El aprendizaje es un pilar fundamental en nuestras vidas, desde que nacemos aprendemos de ciertos estímulos externos y poco a poco nuestros sistemas de aprendizaje van variando. La psicología moderna nos indica que actualmente contamos con varios tipos de aprendizajes y uno de ellos es el aprendizaje cooperativo.

¿Qué es el aprendizaje Cooperativo?

El aprendizaje cooperativo es una de las 13 formas o tipos de aprendizajes que poseemos los seres humanos. Es aquel proceso mediante el cual los seres humanos logramos adquirir nuevos conocimientos, capacidades y/o habilidades.

En este aprendizaje nosotros aprendemos de forma activa, de nuestros compañeros, pues todos nos unimos con un mismo propósito y compartimos ideas, opiniones, teorías y más. Se trata de un proceso que dura toda la vida y que va variando de acuerdo a los grupos de estudio o social.

Aunque muchas veces limitamos el proceso de aprendizaje únicamente al lapso que pasamos en una escuela, la verdad es que el aprendizaje se da en cada una de las áreas en nuestras vidas. Sin embargo, esta etapa escolar es fundamental para formar nuestra propia estructura de pensamiento.

Es por eso, que entre tantos tipos de aprendizaje, el cooperativo es tan importante dentro de este ámbito, pues la relación educativa que tenemos con nuestros compañeros de estudios es bastante estrecha.

El aprendizaje Cooperativo en el aula

El objetivo principal del aprendizaje cooperativo dentro de las aulas de clases es promocionar un aprendizaje más profundo donde los aportes de cada alumno y miembro el equipo aporte sus conocimientos para el bien común.

El aula de clases es quizá, uno de los lugares más importantes donde se debe desarrollar el aprendizaje cooperativo. Pues es donde se pueden formar grupos con un mismo objetivo: aprender.

En el aprendizaje cooperativo en el aula, se forman grupos heterogéneos de estudiantes que cooperan entre sí para lograr su meta. Esto fomenta las capacidades de comunicación, organización, liderazgo, empatía y disciplina.

Esto permite que los alumnos se mantengan más motivados a lo largo del lapso escolar y resuelvan las tareas más rápidamente. Generalmente, cuando se potencia este sistema, las calificaciones y la calidad de las tareas suele aumentar exponencialmente.

Estrategias del aprendizaje Cooperativo

Para que realmente se logre un aprendizaje cooperativo, es importante que el profesor diseñe y planifique una estrategia donde el ambiente y las enseñanzas sean adecuados.  Existen muchas estrategias que se pueden aplicar en el aula de clases, a continuación te mencionaremos algunas:

1. Juego de Palabras

Con esta estrategia, el docente pone unas palabras sin un orden específico en el pizarrón y divide a los estudiantes en grupos pequeños. Estos, tienen que ordenar las palabras y hallar su significado, luego de un plazo prudente, el líder del grupo debe exponer su tema.

2. Parejas cooperativas de lectura

Esta forma de aprendizaje es bastante cooperativo, pues el profesor designa parejas dentro del salón y da un lapso para que el estudiante “A” lea, mientras el “B” escucha atentamente. Luego de cierto tiempo invierten los roles.

Ejemplos de Aprendizaje Cooperativo

Los docentes pueden tomar las estrategias de aprendizaje cooperativo y aplicarlas a sus alumnos de manera creativa. Una de las formas más didácticas de realizar estas estrategias es a través de la dramatización grupal.

En esta actividad el docente puede seleccionar grupos desde 2, 3, 7 alumnos o todo el salón y designarles un tema. Luego, les puede facilitar la información sobre el tema o mandarlos a investigar en sus casas.

Los alumnos deben preparar una dramatización donde cada uno tendrá un papel que debe interpretar, juntos deben explicar el tema y las enseñanzas que este le dejó. Este ejemplo de aprendizaje cooperativo es el más complejo pero el más efectivo.