Estrategias para Fomentar la Lectura en el Aula

Algo que nos ha incentivado o fomentado desde niños es la lectura. Esto comienza, por supuesto, en la etapa infantil, donde nos esforzamos primero para que los niños aprendan las primeras letras del abecedario o las sílabas y luego se le da continuidad cuando están en el nivel de educación primaria.

Tanto el docente como los padres tienen la responsabilidad de incentivar a los niños a leer frecuentemente. Sabemos lo difícil que es esta labor para ambos. Pero es en el aula donde las actividades o procesos pueden verse más notables.

A continuación, te damos una serie de ideas que puedes implementar y adaptar según las necesidades de los alumnos en el aula.

Estrategias para la lectura en el aula

Intercambio de libros entre alumnos. Esta estrategia puede partir de la idea de que cada niño traiga uno de sus libros favoritos de casa, y a partir de ahí, esos libros serán intercambiados o prestados entre sí. Además, se puede establecer un sistema de préstamo para que cada niño escoja y comparta su opinión sobre el libro leído.

Permite que lean libros de su interés. Es común que a veces intentemos inculcar libros sobre temáticas que al niño no le interesan o que no le llaman la atención. Para que los niños tengan mayor interés en un libro, lo mejor es permitir que elijan aquellos libros que les llaman la atención. También tómate el tiempo para entablar conversaciones y averiguar qué es lo que interesa al niño, para así obtener un conocimiento más profundo de lo que les genera interés a tus alumnos.

Opta por lecturas cortas. A los niños les resulta más fácil e interesante abordar textos cortos que duren solo unos pocos minutos.

Sugiere diferentes temáticas. Que los niños realicen lecturas de temáticas variadas les brinda la posibilidad de conocer aquellas que les generan satisfacción en la lectura.

Elige entre libros físicos o digitales. Esto está acompañado de permitir que el niño elija libremente las herramientas digitales, ya sea optando por libros digitales o si les llaman más la atención los libros físicos.

Lectura en voz alta. Leerles un fragmento dramatizando la lectura o organizar una pequeña obra de teatro son diferentes enfoques para compartir y llevar a una lectura compartida. Esto puede generar interés en el niño a medida que avanza la lectura del cuento.

Evita que sea una obligación. Para que se interesen por la lectura, esta no debe ser, de ninguna manera, una obligación, sino más bien su motivación debe estar influenciada por lo divertida o interesante que puede ser la lectura.