Sin duda alguna, exponer un desacuerdo es algo que tenemos que trabajar y evitar el mover la cabeza diciendo que sí, cuando por dentro tenemos algo que defender o sacar a la luz.
Todos en algún momento tuvimos esa oportunidad de iniciar en este proceso.
Tanto el exponer tu punto de vista o desacuerdo, al igual que las otras personas expongan el suyo es de igual manera importante y ambas partes deben saber escuchar al igual de aprender a expresarse sin irrespetar a la persona que escucha.
Es la libertad de expresión que debe tener un entorno o un equipo de trabajo donde se pueda exponer un desacuerdo o punto de vista sin ser juzgado.
Importancia de aprender a Expresarse sin irrespetar al que escucha
En la mayoría de ocasiones nos cuesta y poco nos atrevemos a expresar un desacuerdo. Por las razones que consideres, ya sea para evitar choques con la persona, la disponibilidad de tiempo o sencillamente porque ya estás cansado de tratar con personas que no se prestan al diálogo e intercambio de ideas
También es importante entender que cada persona, tiene percepciones diferentes tanto de su entorno como de su realidad, donde cada idea decide en creer de acuerdo a su conocimiento, experiencia o criterio.
Alguno de los siguientes consejos le pueden ayudar a plantear su desacuerdo de manera correcta:
No te la tomes personal. Recuerda que si te sientes enfadado o totalmente en desacuerdo, enfócate en la idea y no en la persona.
Sea quien sea la persona, ella solamente está defendiendo su idea y no tiene nada contra ti.
No subestimes las ideas de otras personas. Tanto las creencias o ideas, deben ser respetadas. Si has tenido la oportunidad de recibir con anterioridad un desprecio sabrás que es necesario e importante usar palabras adecuadas, decirlo de la mejor manera posible evitando agredir verbalmente.
Hazle saber lo que sientes, lo que piensas y lo que tú necesitas. Si lo ves conveniente, comunicarle cómo te sientes cuando te expresas, la manera que te hace la petición o se comporta de tal manera. Tus frases se escuchan mejor cuando las realizas en primera persona.
Por ejemplo: “Me siento estresado ahora mismo, porque he alcanzado el promedio mínimo de calificación, ¿Puedo realizar el deber mañana?” en vez de expresarte de la siguiente manera “Sabes que ayer me dieron las malas noticias, y justamente me ves que ando de mal humor y te atreves a dejarme deberes que se pueden hacer otro día”.
Apretamos a escuchar. Saber escuchar implica mantener una escucha activa cuando la otra persona comparte su punto de vista. Evita distraerte, pensar en otras cosas, lo mejor es centrarse en sus palabras, llegado el punto de hablar, menciona aquello que consideres relevante y hazle saber tus argumentos.
Pensar en calma, te solucionará muchos problemas. Este representa un reto que se deberá trabajar constantemente, el expresarse en un estado alterado sin medir las consecuencias no es la mejor opción.
