El Aprendizaje Autorregulado

Los seres humanos poseemos una serie de capacidades mentales que nos permiten no solo memorizar información, sino que también podemos procesarla, analizarla, relacionarla con nuestros conocimientos previos y hasta crear un pensamiento propio en base a ello. Por eso, existen métodos como el aprendizaje autorregulado que nos permiten ejercitarnos en todos esos procesos.

¿Qué es el aprendizaje autorregulado?

El aprendizaje autorregulado forma parte de la larga lista de tipos de aprendizaje que tenemos las personas. Cuando un estudiante desarrolla esta capacidad quiere decir que puede gestionar de forma autónoma todos los procesos que están involucrados en su aprendizaje.

Para lograr la autorregulación el estudiante debe seleccionar adecuadamente las emociones y los pensamientos que le benefician al momento de aprender algo. Esto no es una tarea sencilla, ni heredable, más bien se trata de un proceso personal y voluntario para alcanzar las metas propuestas.

Características del aprendizaje autorregulado

Todas las personas podemos desarrollar esta habilidad, solamente debemos estar conscientes de que es un proceso largo donde debemos estar siempre conscientes y abiertos a manejar factores como la motivación, las emociones y nuestro comportamiento.

Diversos teóricos han estudiado esta clase de aprendizaje y a pesar de que divergen en algunos factores, todos coinciden en que una persona que logra un cierto grado de aprendizaje autorregulado puede:

  • Identificar, administrar, procesar, organizar y elaborar procesos donde usen sus habilidades cognitivas.
  • Desarrollar, controlar, administrar y modificar aquellas emociones que le serán o no beneficiosas en su proceso de aprendizaje.
  • lograr concentrarse en las tareas que deben realizar e involucrarse activamente para evitar los estímulos distractores.
  • Desarrollar habilidades meta cognitivas, para planificar el cómo, cuándo y donde realizarán la tarea.
  • Planificar la tarea de una forma estratégica, donde puedan tener tiempos de descanso y de desarrollo.

Evidentemente, para ejercer este tipo de aprendizaje se necesita una dosis mínima de autonomía y planificación. El aspecto positivo es que depende únicamente del aprendiz y puede desarrollarlo a partir de pequeños ejercicios diarios de concentración y aprendizaje activo.

Pero, los docentes o tutores pueden enseñarles a sus alumnos sobre la importancia del mismo y que cosas pueden hacer para adquirir o desarrollar su propio grado de aprendizaje autorregulado.