El juego; Como Estrategia de Aprendizaje

Generalmente visualizamos el juego como algo contrario al estudio serio y riguroso, sin embargo en el caso de los niños, el juego resulta una herramienta principalmente llamativa para aprender y memorizar conocimientos de una forma significativa y divertida. En el aprendizaje infantil, el juego pasa a ser una estrategia de aprendizaje muy efectiva.

Importancia del juego como estrategia de aprendizaje

El juego no es únicamente un medio de diversión y entretenimiento, sino que es el medio a través del cual los niños aprenden a crear vínculos con otros, a compartir y también a resolver sus conflictos. Es importante estructurar adecuadamente metodología, pues existen juegos que se deben adaptar a la edad de cada niño, ya que las capacidades cognitivas van variando a medida que va creciendo.

El juego es una de las estrategias de aprendizaje más efectivas, pues los niños aprenden de forma inconsciente, pero con el tiempo van relacionando el aprendizaje con la diversión y es un excelente momento para que tutores, profesores o padres, transmitan datos o valores que en general quieren que el niño aprenda.

La imaginación es un poder que se desarrolla en este tipo de aprendizajes, pero requiere que el docente previamente prepare los juegos con los contenidos que le interesaría transmitir, para reducir el margen de distracción o juego sin objetivo ni finalidad.

Si quieres un ambiente amigable y atractivo para los estudiantes, entonces incluir los juegos como parte de tu aula de clase es fundamental ya que esto mejorará sin duda alguna la comunicación y la dinámica entre profesores y alumnos.  

El juego como estrategia de aprendizaje en el aula

El juego como un componente integrado en las estrategias de aprendizaje dentro del aula de clases, permite desarrollar valores como: la convivencia, la atención, el respeto, la obediencia, la concentración y más.

Los juegos de mesa suelen ser uno de los preferidos de los docentes para explicar un tema o hacer que sus estudiantes asimilen ciertos contenidos, pero esto debe ser presentado de manera natural y espontanea como la esencia misma de los juegos. La lúdica ha sido reconocida como una necesidad innata al ser humano que se acentúa, sobre todo en los niños.

El sistema educativo formal genera un ambiente distanciado entre alumnos y docentes, esto no es muy efectivo para el aprendizaje en los niños. Es por eso que, un ambiente de juego en el aula de clases permite acercar a los alumnos entre sí y crear un vínculo de confianza con el docente, lo cual promueve un aprendizaje mucho más significativo e impactante en los involucrados.

Existen muchas formas de incluir en juego en las aulas de clases, pero debe tomarse en cuenta que debe tener un propósito, una enseñanza y debe estar adaptado a el nivel del niño. Algunos ejemplos de los tipos de juegos que se pueden aplicar en el aula son:

  • Juegos de exploración, desde los 6 hasta los 12 meses
  • Juegos de autoafirmación, de 1 a 2 años
  • Juegos simbólicos, de 2  a 4 años
  • Juegos pre- sociales, desde los 4 hasta los 6 años

A partir de los seis años, se deben programar los juegos para que tengan los aprendizajes necesarios para que el niño aprenda a socializar y a competir de una forma sana, donde la meta del juego sea ganar en equipo.

Es válido señalarte que aun en tiempos de educación a distancia, el juego no tiene por qué ser desplazado, sino que hace falta quizá asesorarse de las plataformas necesarias para así reproducir o enviar juego y actividades lúdicas en general que ayuden al estudiante para aliviar la rutina en casa.