En la vida de un niño, es la etapa donde la información captada por diferentes medios, es absorbida como la esponja en agua.
Uno de los aprendizajes más comunes es el Aprendizaje por Modelamiento, es decir, es el aprendizaje por observamiento, poniendo en práctica el ejemplo de un adulto.
Todo empieza desde cuando somos bebé dónde imitamos diferentes sonidos, gestos, al igual que diferentes conductas con aquellos modelos de las personas más cercanas como lo es nuestra familia. Posteriormente el niño se relaciona con sus entornos lugares como es en la escuela o en el mismo hogar donde sus principales referentes serán sus padres.
Bandura fue el primer psicólogo que le dio mayor importancia al aprendizaje por modelaje tanto en su teoría de aprendizaje social.
El aprendizaje por modelamiento: una fuente importante de aprendizaje de los seres humanos
Gracias a la observación hacia los demás, nosotros formamos diferentes reglas de conducta que a futuro nos puede servir de una manera de reaccionar ante una situación o entorno.
Bandura nos dice que “Mediante la observación de la actuación de los demás, los observadores pueden adquirir habilidades cognitivas y nuevos patrones de conducta. El aprendizaje puede consistir en patrones de conducta nuevos, criterios de evaluación, competencias cognitivas y reglas generativas de nuevas conductas” (Bandura, 1987, p. 70).
Durante la vida, los niños están expuestos a diferentes modelos que tienen influencia la cual dependerá mucho en la manera en cómo se relacionan al igual de cómo el observador se ha tomado el tiempo para observar a cada uno de ellos y mirar si este ha sido recompensado o castigado como resultado de su conducta.
En los primeros años de vida la familia es el núcleo o modelaje básico que sigue donde encuentra las bases o mucha influencia sobre su infancia.
En un entorno escolar, es decir el modelaje en la escuela, el profesor juega un papel importante y en muchos casos actúa como modelo para el niño, niña o adolescente. Debido a que la conducta que refleja el modelo, puede ser imitada. En muchas veces porque el niño no tiene muy claro aquello que es correcto y lo que no lo es.
Representa una forma de aprendizaje inconsciente, a través de los adultos. El niño observa desde el primer instante aquellas conductas y formas de actuar de un adulto, irá probando estas conductas para ver si le genera un beneficio o se siente identificado.
Muchas veces hemos oído que los niños aprenden más del ejemplo que por las palabras entonces es a partir de ahí donde para qué tu hijo se comporte con buenos modales deberá seguir un ejemplo y muchas veces ese ejemplo somos nosotros mismo como padres.
Los niños prestan atención tanto la manera de actuar, como la manera de ser, muchas veces no nos daremos cuenta pero estaremos transmitiendo un modelo de actuar, mientras que ellos todavía no hay que tener suficiente para decidir si está bien o mal.
